CÓMO MANEJAR LIDIAR CON PERSONAS PESIMISTAS Y CARGADAS DE FRUSTRACIÓN (POST 209 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)
PENSAMIENTO Y FRUSTRACIÓN (POST 160 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)
Queridos amigos, el tema de hoy es “Pensamiento y frustración” y va dedicado con mucho cariño a Carito, Janine, Daniel, Francisco, Jorge y Alvaro, quienes esperan este post.
La frustración es una emoción que se puede convertir en el peligroso detonante para que los días se vuelvan insoportables. Creencias, actitudes aprendidas y básicamente falta de control de pensamiento vuelve a quienes la padecen infelices, depresivos e irritables. Por ello, desde Zéfiro veamos una guía para entrenar esa manera insana de pensar.
1.- Pensamientos sobre las personas: Una de las mayores causas de frustración es que no se desea aceptar o quiere ver como es una persona en realidad. Si esa persona no actúa como se espera, desea o cree debe actuar los pensamientos invaden la mente y se desatan emociones como: ira, rabia, rencor, fastidio y la calma se aleja, el carácter se torna apático o muy irritable, es como si nada lograra tener sentido y te permitiera concentrarte en otros asuntos.
Se suele dar mucho en: relaciones laborales, afectivas y filiales.
¿Qué hacer y cómo pensar?
Si los hechos hablan por sí solos y has tenido varias oportunidades para observar cómo es y cómo actúa una persona podrás darte cuenta su nivel de madurez, valores e identificar claramente que valores y antivalores posee. Y debes aceptar y recordar que nadie da lo que no tiene ni aprendió, solo con ello podrás liberarte de ese pensamiento condenatorio y de la frustración que te acompaña.
Hace unos días un paciente de coach me decía que no comprendía ni soportaba la manera en que se comportaba la chica con que salía y no lograr que cambiara lo llenaba de ansiedad y frustración y sus pensamientos de desaliento mezclados con rencor no lo dejaban en paz.
Le pude decir :
Ser mejores es una decisión, mirarse un acto de humildad que se lleva innato y se aprende con voluntad y miles de personas no desean mirarse, no quieren asumir errores y tampoco tienen voluntad para asumir y adoptar valores necesarios para vivir mejor. Por tanto, no puedes obligar a nadie a que sea como esperas y si notas que te defrauda o por ejemplo te mintió o fue poco clara, nada puedes hacer si ya le hablaste y todo sigue igual. Pensar y pensar en un deseo de cambio solo te desgasta. Lo que queda es pensar distinto: PENSAR CON ACEPTACIÓN Y REALISMO y en lugar de pensar que no se soporta a la persona como es, elegir y decidir pensar que no existe empatía, que no se puede pasar la vida esperando que alguien que sabe sus errores no busque ser mejor por ella misma y recordando que si se hacieron las cosas de manera correcta, eso es lo más importante. Si alguien falla, es humano y debe mirarse, pero no se puede vivir frustrado por lo que no hizo, no dijo o porque no actuó como se debía, y si aquella situación roba la paz queda asumir que la relación es dañina y debe romperse. No es posible vivir atado o pendiente de personas que solo te dejan sensación de desgano o impotencia, puedes escuchar, apoyar, comprender, pero todo tiene un límite y si eliges pensar que debes continuar pese a la frustración y apatía has elegido sufrir y de eso eres el único responsable.
A menudo la frustración desaparece cuando aceptamos la realidad, cuando no se espera nada de nadie, solo de Dios, cuando se es consciente de que nacemos solos y morimos solos y los sentimientos son más fuertes cuando se viven en libertad interior. Cuando existe un apego ya existe egoísmo y sentimientos como el amor no llevan impregnados aquella actitud. Nadie dice que no causará pena o dolor, pero de ti depende ponerle fin, elegir pensar con inteligencia, con dignidad y con firmeza.
2.- Pensamientos sobre las metas y sueños: Otra causa de frustración se da cuando se anhela con impaciencia alcanzar ciertas metas y sueños y al ver que no se da, que hay situaciones que fallan o hechos que los retrasan o falta de preparación para alcanzarlos se cae en crisis de ansiedad y depresivas que hacen de los días un retroceso, se pierden las perspectivas de las cosas y se afectan todas las áreas del vida.
¿Qué hacer y cómo pensar?
Reconoce si has hecho lo correcto y dado los pasos adecuados para que tu meta sea una realidad. Mucha gente quiere conseguir un objetivo sin esfuerzo, sin perder tiempo y solo logran fracasar y fracasar.
Toda meta requiere orden, disciplina y planificación, así como voluntad y constancia. Por tanto piensa y atrévete a reconocer con humildad lo que te faltó, lo que no viste, así podrás volver a empezar o retoma el camino más resuelto.
Si piensas con irracionalidad y sin informarte es probable que creas que tienes mala suerte. Déjame decirte Zeferino que no es así, ante un hecho existe una consecuencia y si por ejemplo anhelas algo laboral fíjate si estás usando bien tus talentos, si te has esforzado lo suficiente, si vas hacia tu meta con deseos de servir, con pasión o solo lo haces por dinero.
Si solo sabes pensar lamentándote y asumiendo que TODO ES IMPOSIBLE desde ya perdiste lo que sea porque tal pensamiento no te permitirá actuar con constancia y ante los obstáculos naturales te deprimirás, desalentarás y alejarás de tu objetivo.
Recuerda que lo posible se crea, se gana y para ello se lucha, se asume vivir con actitudes y valores primordiales: responsabilidad, honestidad, humildad, respeto, rectitud, dignidad, paciencia y sobre todo bondad.
Y si hoy sientes que has perdido un sueño o una meta y no lo mereces, no eres capaz de luchar por él dedícate a pensar en qué fallaste y decide asumir y reparar lo que puedas reparar, mejorar sin lamentarte y sobre todo asumir que los sueños no solo se anhelan, hay que merecerlos y para ello hay que trabajar mucho por dentro y ya firmes en el interior seremos capaces de ser constantes si quejarnos.
3.- Pensamiento descalificativos sobre uno mismo: Son aquellos que te dicen que vales poca cosa, que otros son mejores que tú, que no mereces tal cosa, que estás condenado al dolor porque lo mereces, etc, etc.
¿Qué hacer y cómo pensar?
Asumir con humildad los errores y recordar que eres humano, que fallaremos muchas veces, pero lo sabio es reconocerlo y buscar enmendarlo.
Si piensas que alguien es más que tú o mejor que tú es porque no miras tus talentos y te cuesta valorar los ajenos. Debes recordar que cada quien posee talentos y dones especiales y debes sentirte orgulloso y en paz con lo que haces si le pones amor, ganas, pasión y sobre todo bondad. Jamás pienses por lo que ves, no juzgues sino conoces el alma de alguien y aprende a sonreír con la dicha ajena, con los éxitos ajenos y comparte, comparte mucho lo que sabes y lo que puedes dar porque si tienes algo de fuerza extra que a muchos les falta los puedes ayudar y luego si deseas desaparecer, pero hazlo porque la vida es prestada y la mano que das será devuelta millones de veces cuando más lo necesites.
Vence los prejuicios: No estereotipes carreras ni vocaciones y aprende a mirar el corazón, a leer el alma. A menudo las poses, el ego condenado y deseo de poder desata sobre las personas los pensamientos más injustos, crueles y absurdo sobre uno mismo y los demás.
Debes pensar que no existen personas iguales, es maravilloso que todos seamos distintos, recuerda que eres UNICO e irrepetible y nadie haría ciertas cosa como tú, nadie es como tú y de ello debes valerte para ser y para servir. Y si bien es importante sentir que lo valoran, debes pensar que si sabes lo que es correcto, primero debes sentirte satisfecho contigo mismo si has hecho tu mejor esfuerzo.
No hay peor cosa que escuchar a alguien decir que no sirve para nada, que no es capaz de hacer nada o que no se compara contigo. La gente vale por como es y cómo actúa en lo que le hace feliz servir. Recuerda que a menudo la gente talentosa lo es porque disfruta lo que hace e inyecta energía y luz a cada cosa o meta.
3.- Pensamientos sobre los enemigos: Así como existe gente con luz, existe gente oscura, aquellas que han elegido perder la luz interior y solo saben actuar de manera equivocada por decisión, por soberbia, por competencia y por envidia. Es cierto que a veces causan mucho daño, mucho dolor y te dices que es injusto. Pero te queda ser previsor y dejar que los hechos desaten lo malo que haya surgido en tu contra. Tarde o temprano pasa y si bien es preciso aprender a defenderse, decir la verdad, ser valientes y firmes para combatir ciertos males, la mejor de las armas es la honestidad, rectitud y dignidad.
Si piensas que tus llamados enemigos te vencieron, en realidad terminas pareciéndote a ellos. Lo que debe pensar es que tu conciencia debe estar en paz y analizar si debes demostrar algo y dejar clara una injusticia. Si es así, adelante y sin temores usa la verdad y toda tu firmeza de carácter para hablar y defenderte cuando tenga que ser, no postergues, no calles lo que debas decir y limpia tu camino sin temor. Este tipo de gente merece toda tu compasión, pero estás en libertad de elegir no caminar cerca de ellos porque asumes que sus valores son endebles y prefieres conservar tu paz interior.
El dueño de tus pensamientos eres tú, así que decide limpiar esa cabecita. Medita, comprende, acepta, perdona y no juzgues. No detengas tu paso y si bien no podrás dejar de sentir alguna vez desilusión o pesar, no debe durar mucho porque solo lograrás enfermarte y vivir desanimado (a)
Ahora les dejo esta bella melodía con bellas imágenes para que jamás olviden soñar porque todo es posible con voluntad, y recuerden que los ángeles son sus mejores aliados. Están en la dimensión que decidas estar y poder ver solo es cuestión de abrir el alma y tener fe.
Que tengan un día lindo y les envío mis mejores deseos y oración especial por las almas que se sienten más abatidas, impotentes y con dolor. Levanten esa cara, retomen esa fe en Dios y en ustedes mismos y decidan SER con luz.
Manjarí (bendiciones)
“Identidad y Personalidad” (post 14 de Inteligencia Emocional)
Queridos amigos, el tema de hoy es “Identidad y Personalidad” y va dedicado a todas aquellas personas que la han perdido y lo sabrán después de leer este post.
Desde un punto de vista psicológico puede decirse que identidad personal es la que hace que uno sea “sí mismo” y no “otro”.
Se trata de un conjunto de rasgos personales que conforma la realidad de cada uno y se proyecta hacia el mundo externo permitiendo que los demás reconozcan a la persona en su forma de ser específica y particular.
La individualidad sólo es posible cuando se exterioriza la personalidad auténtica del ser humano, hecho que no resulta fácil en estos tiempos. El mal manejo de emociones, la presión de grupo, competitividad y estilo de vida que difunden los medios de comunicación son los factores que intervienen como represores de “ser uno mismo”.
¿Qué emociones contribuyen a perder la identidad?
1.- El miedo: Emoción natural con la que se debe aprender a convivir. Nace ante una amenaza por un hecho real o algo que se cree pasará.
Mucha gente elige llevar una máscara luego de haber recibido algún tipo de maltrato o desilusión en lo laboral, en lo afectivo y con el entorno.
Zéfiro les brinda los siguiente ejemplos de los miedos más comunes por los que se pierde la identidad:
- Cuando los padres reprenden a sus niños varones y le dicen cosas como “Los hombres no deben llorar” se crea en la mente del infante el miedo a ser juzgado o ridiculizado por expresar sus emociones y sensaciones.
- Cuando alguien es humillado en trabajo suele sentirse aislado, hecho que contribuye a disminuir su autoestima. Tiempo después el miedo a fracasar lo puede volver más retraído de la cuenta, decidir no expresar sus ideas o en su defecto vivir a la defensiva ante sus jefes y compañeros. Y si con el tiempo se llega a un puesto superior, algunos imitan la personalidad del “jefe maltratado”, máscara que termina por anular su identidad profesional.
- Es frecuente que en lo afectivo si un chico (a) ha sido maltratado psicológicamente por pareja decida asumir un rol defensivo con la nueva que llegue, reprimir sentimientos e intentar llevar la batuta en la relación, cayendo así en el egoísmo, soberbia y mala comunicación . Se pasa de ser víctima a victimario por miedo a ser herido y por desconfianza.
- Miedo al qué dirán, miedo a ser juzgado, necesidad de reconocimiento y elevación de status.
Estas ideas hacen que mucha gente elija profesiones que no les hace feliz, tenga miedo de decir su real vocación y asuma usar la receta de la felicidad de la mayoría.
Ejem: - Un chico bebe porque sino lo hace teme que sus amigos le digan cosas como “Nerd, maricón, etc”
- Usar la ropa del estilo que se guste se reprime por miedo a no estar a la moda y con ello perder la posibilidad de ser popular.
2.- La ira : Viene por frustración, por impotencia , por capricho o por competencia.
Algunos de los ejemplos más comunes en que la ira roba la identidad son:
- Cuando no logras ascender en el empleo se habla pesimistamente todo el día.
- Cuando no logras algún capricho envidias se envidia al que si lo logró y se pasa a criticarlo.
- Muchos padres que fueron maltratados por los suyos se quedaron incapaces de dar y cuando pasan los años y les toca asumir el mismo rol no pueden dar afecto a sus hijos, solo los critican como lo hicieron con ellos.
- Cuando un hombre o mujer se llena de impotencia porque la chica (o) que le gusta no le hace caso decide maltratarla (o) para vengarse o llamar su atención.
Máscaras actuales que esconden la identidad.
- El estilo de vida light en cuanto al consumismo, a lo afectivo y a lo espiritual.
- Mucha gente teme decir que reza por evitar que le digan “cucufato, monja, cura”
- Escoger carreras de moda porque la real vocación será juzgada.
- Asumir presiones como edad para casarse, formas de hablar y elección de amigos porque se tiene terror al ridículo y seguir moldes de vida es más fácil que ser creativos.
- Fingir sensaciones y gustos que no son reales en cuanto a la sexualidad para no quedar como “lorna”
- Elegir una pareja para lucir sin importar si es vacía (o) antes que evitar decir que se está solo (a)
En el fondo quien lleva máscaras que cubren su identidad no reconoce sus talentos, teme mirarse, teme decidir ser él (ella) y sobre todo no sabe estar en paz consigo mismo.
A los que desean tener identidad Zéfiro les dice:
- Se requiere valentía, elevar el autoestima y analizar constantemente todo aquello que se elegirá, teniendo en cuenta que sea lo que fuese debe traer como consecuencia la paz con uno mismo.
- Cuando se decide tener identidad es normal ser juzgado más de la cuenta, señalado, tomado de irreverente o agitador.
- Cuando se sabe decir “no” por identidad se puede ser tachado de insensible, de demente y hasta de soberbio. Pero ello no debe detenerlos porque asumir valores que van en armonía con el ser y la conciencia siempre caen como látigo sobre quienes tienen esos valores endebles o ausentes.
- Por mantener la identidad se tendrán que alejar de amigos que desean manipularlos o juzgarlos, y hasta de algunos miembros de su familia que no los deja ser y luchar por lo que creen.
- Por mantener la identidad serán heridos más que el resto común. Efecto que solo es la respuesta defensiva de quienes temen ser ellos (as) mismas y se sienten menos que aquel que es libre, sabe elegir y tomar las riendas de su vida.
- Por mantener la identidad se levantarán grupos o seres individuales que luchen por anular sus metas, la envidia es su motor, esa que todo lo envenena y puede contribuir a que les roben las cosas por las que más lucharon.
Por mantener la identidad se podrán sentir muchas veces con la sensación de una “soledad interna”, que no es igual al miedo a estar solo (a). La soledad interna nace del hecho de no ser comprendido, sensación que solo se aquieta con la oración, Dios es el motor de los seres sin máscaras. Dios es el único que nunca falla y el bastión de los que llevan inscrita en el alma la palabra “identidad” así los días parezcan largas noches. Nada genera más calma que ser uno mismo
Zéfiro los invita a ir en pos de alcanzar la “Identidad”. Y cuando la alcancen serán más fuertes, más sensibles y sobre todo más humanos.
Que tengan un lindo domingo
Manjarí (Bendiciones)





