EL CINISMO COMO ESTILO DE VIDA (POST 339 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)


Queridos amigos, luego de unas semanitas de ausencia en los artículos del blog porque estuve con mucho cuidado editando el libro que tanto les prometí escribiría sobre numerología, Zéfiro está de regreso con muchas sorpresas en este año que pasa como el viento sin pausa. Y revisando el orden de los innumerables temas que piden, abordaremos hoy “El cinismo como estilo de vida” y va dedicado con mucho cariño para  Daniela, Fiorella, Roberto y Omar, quienes esperan este post.
Los tiempos cambian es indudable, pero que penoso es notar que los contenidos de la mayoría de series, programas y contenidos de entrenamiento que las personas eligen en alta escala hacen referencia a estilos de vida vacíos, competitividad de egos y aumento de la desdicha.

El último ensayo del investigador francés Gilles Lipovestsky denominado “De la ligereza” analiza de modo magistral y con verdades que considero deberían leer todos los jóvenes, padres e interesados en no perder la esencia, como el auge del narcisismo y la competitividad está diluyendo y haciendo humo la reflexión, los valores como el respeto y sobre todo, pisoteando la lealtad a los sentimientos y la esencia.
Y hoy es lamentable y a la vez nos deja sin sorpresa como existen personas muy a gusto y capaces de proceder de mil maneras incorrectas porque justifican sus actos en lo que siente. Veamos algunos ejemplos:

1.- Cuando equis dama o varón se siente abandonado (a) y poco comprendido (a) por su pareja, en lugar de decírselo, tomar medidas en conjunto y de notar que nada funciona y es infeliz, cortar por lo sano, eligen mentir, traicionar a escondidas y dar rienda suelta a la traición como derecho, como modo de escape que justifican bajo la supuesta desdicha que viven.
He atendido en consulta a muchas damas y caballeros que no poseen reflexión alguna al respecto. Y es más, no van a terapia inicialmente porque se miran, sino porque desean conocer que otros talentos tienen para ganar más dinero o cómo hacer para perder ansiedad y competir mejor en todas las esferas. Y en la medida que avanza la terapia, cuando me toca hacer la evaluación de por ejemplo la carta astral terapéutica y les pregunto ¿ud posee esta situación ilícita con tal persona desde hace tiempo y ni se incomoda?. Muchos sonríen y comienza la charla sobre lo que no tienen, lo que han dado y lo que pueden perder financieramente si se divorcian o usan de pretexto a sus hijos y bla bla bla, pero siempre me pregunto: ¿cuándo se mira a los ojos a los hijos haciendo algo incorrecto dentro de un matrimonio y no existe ninguna vergüenza?, ¿cómo puede esto calificarse?. Sin duda que cinismo y doble moral.

2.- Me ufano de donde voy, uso anglicismos todo el tiempo y estoy en onda para competir por demostrar que soy el mejor en el campo laboral: Hace poco hacía una evaluación laboral de entrevistas para una de las empresas que asesoro como coach y la señorita que evalué no me dejo sorprendida ni tampoco me pareció digna para el puesto que buscábamos, pero si sentí como además docente, lástima por su futuro y calculé mentalmente, cuanta gente como ella es hoy así y volé y me dije: “Ola de despidos masivos, empresas que abren y duran poco, ¿escuelas y más carreras nuevas para esto?.
La candidata usaba esos tonos cantados light de hoy con frases como “en verdad no se bien en que me especializaré, pero he visto como que fácil con negocios la hago, pero no sé, es demasiado tiempo en el trabajo que se me van los años”. Y con solo esta forma de expresión que no dice nada, unida a la frase “Aspiro a ser Senior en la empresa que me elija”, me quedó observar, escuchar, sonreír e imaginarme que a la hora de negociar y dar estrategias en proyectos, la señorita estaba en la luna.

Y es que el síndrome “falso chamba”, “estoy a mil”, sin serlo ni estarlo es parte del estilo de vida de los aspirantes a puestos importantes en todas las carreras. El aumento del discurso rimbombante, envolvente, pero soso y en buen cristiano, solo floro peruano light deja al descubierto la ausencia de solidez en conocimientos que millones de jóvenes hoy poseen y sin embargo, pretenden o imaginan creer que deben ganar mucho siendo ineficientes.
Y cuando llegan a un lugar donde realmente existe gente comprometida con su labor, preparada y sencilla, les va atroz, huyen y dicen cosas como “me tenían envidia y no me dejaban ser, por eso me tuve que ir”, cuando en realidad no estaban dispuestos a dar tiempo justo ni humildad para aprender y esforzarse.

3.- Tengo amigos que me sirven, que uso, pero qué más da si en el fondo no me importa lo que son y lo que sienten
Y si bien la hipocresía ha existido siempre, la carencia de respeto, gratitud y en especial, el egoísmo van calando en el proceder de tanta gente que solo mira la tajada que puede sacar por algo, lo que le conviene, sin importar a quien le vende el alma y si lanza a los leones a su amigo (a), porque en realidad no le importa.
Veo a nivel universitario como para los trabajos de equipo que piden mis colegas, equis alumnos buscan hacer grupo con los más capaces para pegarse a sus talentos y sacar mejor nota, pero cuando están lejos de estos que son responsables y trabajan muy duro, no solo hablan mal de estos, sino que los contemplan con envidia escandalosa. Y bueno, un docente lo ve todo desde su pupitre y tras ejemplos en programas de televisión, donde indican que los amigos son para divertirse, sacar provecho de algo y adiós, sin duda, ni tiempo tienen de sentir y ni conciencia activa poseen quienes cínicamente obran mal.
En estos tiempos pareciera que los mensajes de los cínicos (as) sin conciencia son: acomódate a como soy, no es tan grave, sabes lo que vivo y hasta donde puedo dar, pero pasa la página, nada es tan terrible, etc, etc. Pero cuando las verdades caen sobre sus rostros, huyen y se esconden peor que delincuentes avezados.

4.- Sométete sin queja a lo que soy: En mi libro “Reo Sentimental” abordé el tema de la adicción a relaciones nocivas, pero en especial, la insania de relaciones banales donde “salgo contigo, pero no estoy contigo”, “Jalo la soga, pero no te doy el mando” son la constante y hacen perder el tiempo y estancar la vida de quienes poseen baja autoestima y miedo crónico a la soledad.
En uno de los tantos talleres emocionales que dicto, una participante contó hace algún tiempo que tenía un amigo cariñoso en la oficina, pero que en el trabajo la ignoraba por completo y a la salida y por las noches le escribía mucho y le mandaba indirectas para que ella finalmente le pidiera verse y claramente ser solo un “divertimiento sexual”. Y otro caballero contaba que la dama que no le hacía caso, de la nada le escribía y él lo tomaba tontamente como esperanza al principio, para notar después que era cuando ella no tenía con quien salir o quería que la transporten de compras o que él gastara en ella.
Este tipo de historias son cada vez más frecuentes, no se aspira a ser digno (a) de amar, ni mucho menos se decide aprender a amar, porque no existen referentes que intenten conocer, porque no existe cultivo en muchos hogares y porque ver Netflix y series de moda donde la gente se auto destruye es la constante.

Las nuevas generaciones y millones de adultos de ego inmenso se defienden de “sentir” y demostrar sentimientos es algo “vergonzoso”, “peligroso” y fijo para ser pisoteado. Y en esta dura realidad camina la gente ligera que se defiende tanto de amar y a la vez lo anhela tanto que van de fracaso tras fracaso, buscando culpables sin mirarse. El boom de la  pésima comunicación, la oleada de amores virtuales y cuentas de chats falsas para fantasear y masajear el ego ávido de cariño crece y crece, mientras que el amor real ni se asoma, no se posa sobre nada que no es sólido y solo se convierte en historias tontas de vida banales como de quienes practican este cínico estilo de vida.
Les recomiendo leer el libro de Lipovetsky “La ligereza” y no se aflijan y no se concentren en pensar que tiene “demasiadas páginas”, porque si lo abren y bucean con el alma, lo leerán sin parar, como todos sus maravillosas investigaciones y análisis que padres, jóvenes y docentes deberían leer para evitar que el cinismo aplaste la humanidad que les fue otorgada por el creador.

Escuchaba esta canción mientras esperaba un vuelo de avión hace algún tiempo y a la vez observaba como en esta generación y en estos tiempos, parece que vivir en cinismo es “una mentira piadosa” y me pareció excelente para este post de hoy. Ahí les va y espero reflexionen y les acompañe.
Que tengan una linda semana, ángeles para el camino y luz para sus proyectos.

Manjari (Bendiciones)

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