VALORES DE UN BUEN AMOR (POST 366 DE INTELIGENCIA EMOCIONAL)



Queridos amigos, el tema de hoy es “Los valores del buen amor” y va dedicado con mucho cariño para Génesis, Fiorella, Jair y Diego, quienes esperan este post.
Amar es un aprendizaje y dependiendo del nivel cultural, entorno y tipo de familia de donde se procede, así como de la asimilación de las experiencias que van ocurriendo, cada quien adopta una forma de amar.

Lastimosamente, en estos tiempos, cada vez parece más complicado e inviable para millones de personas lograr amar de manera saludable, sin dañarse a sí mismo y a los demás, sin perder la paz y brújula. Por ello, desde Zéfiro los invito a reflexionar sobre los valores del buen amor.

1.- Honestidad contigo mismo: Es importante marcar la diferencia entre la atracción y  gusto de admiración, afinidad y compenetración. Y es que sentirse atraído por alguien confunde a miles y los hace pensar que están frente al amor de sus vidas, crean relaciones pasionales, complicadas, no se conocen, terminan en disgustos cotidianos y se cree que la mala suerte ronda, cuando lo que ocurre es solo ignorancia emocional.

La honestidad contigo mismo es vital para que identifiques plenamente que sientes específicamente por alguien y a partir de ello tu proceder sea coherente, porque es tan frecuente notar como muchos varones y damas pueden intentar enamorar a dos o tres personas a la vez, se inventan historias en la mente o se dicen “no estoy preparado para una relación” y frasecitas hechas de película gringa, pero en realidad caminan como sirvientes del ego y deciden dañar conscientemente a una o dos y hasta tres personas a la vez.

Quien se miente a si mismo sobre sus sentimientos, jamás podrá ser leal ni consigo mismo, mucho menos está capacitado (a) para brindar un amor sano y profundo a nadie, porque no existe espiritualidad ni humildad para reconocer que el buen amor es veracidad, buenas intenciones y bondad.

2.- Honestidad con quien dices amar: Si ocurre que estás en pareja, debe quedarte claro que el amor es respeto, lealtad y sin embargo, en tiempos de ego, manipulación y venganzas de lesiones del ayer no sanadas, suele ser muy común notar que la deslealtad aumenta.
Miles de damas y varones deshonestos con sus parejas van por la vida intentando salir con otras personas o siendo infieles conscientemente. ¿la razón?: Muchas, pero algunas de ellas son:

-       Elevar el ego por complejos de inferioridad de apariencia
-       Vengarse de la figura femenina o masculina porque la figura paterna o materna fue dura y se traslada ese dolor no sanado a la vida afectiva
-       Necesidad de manipular y doblegar a otras personas que no son la pareja para elevar la virilidad (o poder femenino) y demostrarse así mismo que se es irresistible y con ello tener anecdotario amoral para contar a los amigos o amigas de la misma pobreza emocional y espiritual.
-       Egoísmo: No amar a la pareja, serle infiel siempre, pero no tolerar que esta tenga una vida nueva y renazca, porque no se admite el reemplazo, olvido ni rechazo, apegos mentales, grilletes que llevan a las personas a la impulsividad y a caminar dañando e intentando justificarse siempre cuando en realidad no existe el deseo ni voluntad de amar de manera sana.

3.- Respeto: Este valor implica tener presente que cada persona es una creación del creador y por ende, respetarla y valorarla por siempre es lo que merece. Y si esa persona es tu pareja o la persona con que planteas una relación afectiva, este valor se extiende al modo en que procedes con ella o él.

Cuando respetas a quien dices amar, jamás harías algo para dañarla (o) adrede, jamás intentarías atentar contra su dignidad, sus valores y mucho menos harías nada que le robe la paz por tus temores, inseguridades y tus diálogos internos cargados de negatividad sino has decidido mirarte con humildad y la bondad que el creador otorga.

Existen personas que necesitan sentir que tienen poder y control sobre la pareja y son evasivos en el compromiso del sentimiento y amor. Por otro lado, son  de los que siempre necesitan como se dice criollamente “voltear la torta” en una discusión porque son incapaces de reconocer errores y de este modo maltratan psicológicamente a la pareja y dejan de respetar porque necesitan minimizar, humillar y hacerle ver que es incluso culpable de situaciones que no existen.

Y si la pareja o quien pretende a una persona no sabe respetar, sin duda que no podrá ofrecer un amor saludable y menos profundo, todo lo contrario; robará la paz, generará decepción y por ende la extinción de todo tipo de sentimiento.

4.- Bondad y generosidad: Lo cual implica ponerse siempre en el lugar de la persona que se dice amar, comprender su esencia y buscar verla (o) feliz a través de la comprensión, escucha y apoyo mutuo.

Un buen amor implica tener un corazón bondadoso, dado a compartir, regalar lo mejor de sí mismo a través de detalles que básicamente deben reflejar conexión, pertinencia y generosidad.

Una persona que sabe amar es madura en su modo de comunicarse, sabe ser apoyo y presencia en los malos y buenos momentos y no necesita comportarse del modo que lo hace la masa, es auténtica (o) y conoce por dentro a la persona que admira emocionalmente.

5.- Humildad: Es uno de los valores más valiosos en todo ser humano y tan escaso porque implica desarrollar espiritualidad y deseo profundo de mirarse siempre para no herir. Una persona humilde reconoce sus errores sin miedo, los afronta con prontitud porque le incomoda y mortifica no sentir la conciencia tranquila.

Y si en una relación una de las dos partes no posee este valor, es suficiente para que esta jamás tenga un buen futuro, porque se necesita ser fuerte por dentro y con bondad para vivir bajo el precepto humildad integrado a la personalidad.

6.- Buena comunicación: Si aprendimos a escribir, leer y una serie de disciplinas en el colegio, es penoso como en estos tiempos, la comunicación honesta, sana y profunda es un valor que habita en bajos porcentajes de pobladores en el mundo.

Y es que para ellos se requiere elevar los niveles culturales a través de la lectura, visualización del buen arte y todo aquello que eleve la sensibilidad. Y si bien las tecnologías son plataformas amplias para comunicarse, es curioso como en muchas parejas ya no se conversa, se hace solo por chat y en otros casos se hablan con monosílabos.
Y siempre será la base de toda pareja conectada aquella que conversa a gusto y de modo profundo. Y resulta imposible conversar y disfrutar si con la otra parte no existe afinidad en valores.

Tanta gente no sabe comunicarse porque no tuvo el ejemplo en casa, por traumas de infancia, por ignorancia y hasta por ego. Y es que la sana comunicación debe reflejar honestidad, gentileza, prudencia, respeto, creatividad, bondad y buen humor.

7.- Comprensión y pertinencia: Comprender implica saber observar, escuchar, respetar el estilo de vida y personalidad de la pareja, en la medida que esta no dañe la relación.
Recuerda por ello darle siempre espacio a tu pareja, respetar su independencia, costumbres, religión e incluso aquello de lo cual tal vez no quiera hablar contigo porque tenga sus motivos. Pareja no es ser posesivo (a), incomodar y vivir pegado a la persona por miedo a perderlo (a), pareja es unirse  a otro para compartir y conectarse emocional y espiritualmente.

Tantas parejas pelean por capricho de una de las partes o de los dos, por egoísmo, por celos absurdos y por impulsividades dignas de niños (as).
Recuerda no ser de las personas que son expertas en ser impertinentes en situaciones complicadas para tu pareja o aquellas donde más paz necesite, porque solo lograrás ser visto (a) como algo insoportable, de lo cual tarde o temprano se querrá alejar.

8.- Integridad, dignidad: Cuando uno de los miembros de la pareja o los dos son inmaduros, termina por caer en actitudes insanas, en la impulsividad mal sana que puede tirar por la borda en minutos hasta los castillos en apariencia más sólidos.

Una persona íntegra y digna no imita los errores que pueda cometer su pareja para “estar a mano” porque le preocupa cómo se siente por dentro y cómo lo (a) ve el creador.
Y si por ejemplo eres de los que has notado que la persona que dice amarte te ha fallado más de una vez mintiendo, traicionándote, ofendiéndote, etc, no hagas jamás lo mismo, no pagues con la misma moneda, convierte la emoción de decepción en reflexión y medita si realmente esta persona te hace feliz, te da alegría o solo te causa desazón.

De ti no depende que una persona sepa amar, eso es algo que algunos aprenden solo perdiendo lo que más quieren o una persona valiosa en sus vidas, con los años y a veces esa distancia de madurez en abismal y no es sano querer que alguien sea lo que no es, proceda como no le nace y su actitud sea madura si por dentro no lo es. Por tanto, jamás fuerces una situación, no esperes nada de nadie, solo de Dios y recuerda que si la persona que dice amarte lo lleva por dentro, sencillamente será especial, íntegra (o) y te hará mejor persona siempre; todo lo contrario se convertirá en un peso, oscuridad que te robe brillo a la mirada y conspire contra tus sueños.

9.- Lealtad: En primera instancia implica ser fiel a uno mismo, a los sentimientos, ya desde allí existe un valor real.
Y si bien cada quien tiene su propia opinión sobre lo que implica ser fiel, siempre diré que es una decisión que surge de modo natural y sin peso alguno ni presiones mentales en quienes saben amar y jamás faltarían el respeto a su pareja y mucho menos al creador.
Tanta gente comprometida (o), casado (a), parejas, etc, son desleales en diversas modalidades: amante, amante virtual, relaciones esporádicas, intento de cortejo coqueteo por ego, etc. Hoy el amo ego parece ser un monstruo que crece en el interior de tantos (as) y si abren bien los ojos, podrán leerlo tan solo en la mirada, es gente que destila una energía que produce aversión.

Ser leal es además respetar los compromisos emocionales con la pareja, saber escuchar y callar aquello que te haya contado solo a ti, darle su lugar donde vayas y sentirte orgulloso (a) de estar a su lado o ser parte de su vida.

10.- Perdón: Si bien perdonar implica adormecer el recuerdo sobre una ofensa o daño que cometa la pareja, muchas personas dicen que perdonan, pero en cada discusión sacan en cara el error uno y todos los demás para enfrascarse en una guerra destructiva para ganar el pleito.

Y si eres de las personas que sientes que sencillamente perdonaste, pero ya la persona que tienes a tu lado falló en lo mismo varias veces o simplemente es abismalmente distante a ti emocionalmente ¿qué haces con esa persona? ¿para qué o porque le darías más cabida en tu vida?.
En ocasiones puedes perdonar, pero también implica si te da paz, avanzar, dejar una mala relación atrás sin juzgar, sin odio, sin rencor, solo comprender con humildad que todo es una aprendizaje y esa persona que no es afín a ti no te llena, no te inspira voluntad para seguir.

Y siempre diré al respecto que puedes ser generoso, bondadoso (a) y espiritual, pero hay daños que puedes recibir que sencillamente son la radiografía del interior de la persona que dice amarte y cuando atentan contra ciertos valores, tienes derecho de dejar esta persona atrás, perdonándola, deseándole mucha dicha y renacer, pero “no” a tu lado, porque un buen amor es además saber amarse así mismo (a) y tener las suficientes agallas para abrir los ojos y reconocer lo que combina contigo y lo que no.

11.- Creatividad y buen humor: Una persona que te brinda un buen amor es genuina (o), no se comporta como lo hacen todas las parejas, tiene su propio estilo en todo, parte de su personalidad, lleva un sello propio y hace del momento más pequeño algo inolvidable, pero hasta para ello se necesita cultura, voluntad y generosidad.

La gente más divertida y con un humor especial es siempre muy culta, porque una cosa es la broma tonta y vulgaridad y otra la que nace de la mente creativa porque tiene recursos, conoce muchos temas y tiene la idea precisa o la frase oportuna cuando más lo necesitas.

12.- Confianza: Es importante confiar en la persona que eliges como pareja y si conoces bien a esa persona, brindarle tu confianza ayudará a que la relación crezca en solidez y complicidad.

Ten en cuenta que los hechos, el proceder es lo que cuenta y si notas que la persona que dice amarte no procede con honestidad y te resulta predecible cada actitud incorrecta que comete, entonces es evidente que jamás podrás confiar en esa persona ni amarla; por tanto, este tipo de personas deben ser de las que dejas atrás sin peso y con total convicción de que te alejan del camino correcto hacia la dicha que merece alguien íntegro (a) y de buen corazón.

¿Les parece idealismo?. Estoy segura de que a muchos sí; particularmente les digo que no es así, existe gente de luz que sabe amar y es tan sencilla, se les lee en la mirada y aman en libertad porque son libres por dentro, no se rigen por los modelos de los demás.
Un buen amor lo brinda aquella persona auténtica, fuerte, espiritual y con deseos de darse siempre. Amar es un aprendizaje, una decisión, una actitud y un proceder para lo que se requiere además valor y voluntad. Las personas débiles por dentro siempre cometerán errores garrafales en su vida afectiva que terminarán por arruinar una relación que pudo ser maravillosa, porque una relación no depende de una parte, es de dos y ten presente de que no eres responsable de las debilidades emocionales de la persona a la que le quisiste dar lo mejor.

Y si en estos tiempos observas que las relaciones sanas parecen utópicas, te recomiendo abrir los ojos, no desesperarte, no meterte con nadie por temor a la soledad, apego o complejos con el qué dirán. Cada quien es dueño de su vida y sus días y es necesario que disfrutes de tu dones, talentos, de poder hacer tus sueños realidad y si te topas con una persona que te ofrece amor y notas que sus valores no van con los tuyos, díselo, y fíjate bien antes de aceptar; no es que debas ser pesimista, existe gente maravillosa, pero no te engañes, no engañes tu corazón y deja que tu interior hable.

Puedes como todos, alguna vez experimentado una relación que fue difícil, pero fue parte de tu aprendizaje y madurez, pero elegir más de una vez algo similar sería necedad, carencia de autoestima y dignidad. Y si bien nadie es perfecto, hay quienes pueden darte un buen amor si abres lo ojos y quienes no son capaces de ello porque tal vez necesitan mirarse con humildad y ello no depende de ti.

No pierdan la fe queridos Zeferinos, el buen amor no es un sueño, existe y se da cuando miras al cielo y recuerdas de dónde vienes, con qué intención fuiste creado y cuando aceptas todo aquello que no esté en tus manos cambiar.
Ten presente que la persona que puede darte un buen amor lee tu alma, lee tu corazón y para ello se necesita llevar luz en el interior.

Ahora les dejo esta bellísima canción que habla precisamente de esa conexión en valores y fuerza que une a dos personas que saben amar como enseña el creador. Soy cinéfila empedernida, así que de paso con vídeo de una película mística que trata de la lucha del bien contra el mal. Ahí les va, espero les agrade y acompañe


Que tengan una bellísima semana, chispitas de luz para sus proyectos, ángeles para el camino. No olviden orar mucho, ser auténticos y caminar con fe y entrega para llegar hacia sus sueños

Manjari (bendiciones)